¿A qué es lo que le tememos? ¿a la soledad o al miedo mismo?
"Mi pequeña
perfección. Ojos Azules. Piel morena. Esbelta.
La había tenido
en mis brazos más de una vez, era ella con quién soñaba todas las noches y
ahora estando sola, entendía que debía dejar de amarla, pero no quería, no
podía.
Le había
dedicado más de mil poemas y canciones, millones de sentimiento, le había
compartido recuerdos y sueños, ella era parte de mi ser, de mi existencia.
Por alguna
u otra razón sabía que no podría olvidarla, que aunque fuese por su bien ella
nunca se borraría de mi memoria.
Amaba
dibujarla, mil y una vez la había tenido de moza, pero, ¿cómo no? Su cuerpo era
tan perfecto que incluso la pintura se sentía alagada de poder representarla. me frustraba siempre que la dibujaba, porque nunca nada había podido capar esa increíble
belleza que ella imanaba, era perfecta, o bueno, para mí lo era. Ningún poema jamás podría capturarla. ella era libre, era la representación de la femineidad, la anarquía y la insumisión.
La querría siempre, sin importar los cambios de estaciones, sin importar los humores, las traiciones y engaños, sin importar lo vanamente importante, era ella quien se encargaba de darme un sentido a mi vida, sin lugar a dudas estaría perdida sin ella, entonces, ¿cómo poder olvidarla?."
-LMHM
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