“Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.”
― Mario Benedetti, La tregua
¿Hace cuánto no le escribes a la luna Laura? Y así fue, sentí la necesidad de convertirme una con la poesía, viví, sentí y me liberé; volé como nunca antes había volado, imaginé cosas nunca antes pensadas; fui libre, fui frágil, fui eterna... fui poesía.
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